lunes, 11 de mayo de 2009

Futuro Juntos - Adriana Martínez





Nada más simple que amar el envilecimiento y encontrar goces en el desprecio.
Marqués De Sade


Por fin ha llegado la fecha. Falta poco para mi baño. Pienso que comenzaré en un par de horas. Ya he desajustado la pera del gas y tengo listo los fósforos de invierno en el cenicero de Morbo Dick quien a mi señal más profana, dejara escapar los humores dormidos de una estufa a medio comer que posada en la vainícola frente a la alacena llena casi todo el lugar.

Muy temprano he bañado a mi gato “Cual” en jugo de tomate. Se volvió rojo primavera. A veces creo que le gusta que lo bañe con brandy en las noches o con hierbabuena y caldo Maggi, con el fin de que las ocho patas de cada garrapata formen un sancocho a la cocine Suize o algo así.

Me gusta ver su cola mojada cerca de la tina y relamer sus bigotes rizados cubiertos de polvo Jolie de Vogue. Me encanta el olor del frasco de creolina untado en las flores del patio al caer la tarde cuando él, medio negro, medio anaranjado se filtrea con Fresas, la gata de Marinillo Pink tomate, mi vecino.

Ya no más el pasado, sólo está en el rojo primavera de mi jugo de tomate y en los pelos negros y anaranjados del gato de Daniel mi novio, quien espera en el corredor ignorando la física mierda del futuro juntos.



Adriana Martínez(Bogotá)
Profesional de estudios literarios de la Javeriana,especialización de didácticas de lectura y escritura con énfasis en literatura(Universidad San Buenaventura), primer semestre de la Maestría en escrituras creativas narrativa (Universidad Nacional de Colombia). Ha realizado un diplomado en cuento, crónica y testimonio en la Universidad Javeriana y posteriormente el taller de escritores de la central (narrativa –novela).También participó del Encuentro anual de estudiante de literatura Jalla-e como en representación de la universidad San Buenaventura con la ponencia “Más allá de un secuestro alienígena: Abducción y literatura” 2007.

domingo, 19 de abril de 2009

miércoles, 11 de marzo de 2009

Los Bichos han Piado (Cristino Bogado)

Tengo doce años. No, mejor trece. Primer hijo nacido de una generación desorientada y desclasada porque procede de una de tantas de esas familias que han decidido emigrar desde el campo, ya agostado y cuyas bucólicas se han petrificado, hacia la capital, para vivir en ella la escisión esquizofrénica entre el saber de la mano que ya no tiene una materia donde fabular sus habilidades y sus potencialidades y el analfabetismo o el infantilismo que entraña la falta del savoir survivre en la urbe, el desconocimiento de los códigos y de los signos de la disciplina urbana, aún no acon-dicionados en las neuronas ya perezosas donde Pavlov suele efectuar sus maquinaciones. Trece años que avanzan con su esmero escolar, todas las siestas, entre las 12 del mediodía y la 1 p.m., hasta un colegio que cobija en sí esa razón de estado a la que Arditi, parafraseando a otro francotirador, dirá adiós años después. Primera imagen: el adolescente ligero de andar pero al mismo tiempo detenido, demorado por la ilusión alimentada por la esperanza paterna de verlo convertirse en doctor, en arquitecto, en juez, oficios de señor de urbe, pertenecientes a la división de la mente, libres del agobio del cuerpo; detenido, como iba diciendo, por esa joroba que pesa ahora sobre su cuerpo juvenil. Lo acepto, es un cliché fácil y cursi, pero es la manera más realista de verlo, considerando la perspectiva de sus padres, gente sencilla y de devoción católica.



Cristino Bogado( Asunción, 1967)
Último bicho velvet-maká-urbanizado agonizando su existencia de peligro de extinción en las selvas de soja parawayensis. Obras: La copa de satana, 2002; Dandy ante el vértigo, 2004;Punk desperezamiento, 2007; Jugo Loco, Última poesía paraguaya 1996-2007, 2007;"Dandy Maká", 2008. Tatú ro'o metafísico (xapoesía en poro'unhol) 2008; Ysypó Paraguay Rembó (cantos macarrónicos en tren bala paraguayensis) 2008; Los bichos han piädo (nu-bella de aprendizaje polisexual)

Dirige Felicita Cartonera Ñembyense en Asuncionlandia.